viernes, 30 de octubre de 2009

¿Se acuerdan como comenzamos nuestra amistad?... Yo no me acuerdo si fue hace mucho, poco o nada. Pero poco eso importa. Lo que importa es que nuestra amistad existe.
Todo siempre se conserva en el tiempo. Cuando reímos de aquel chiste tonto que contamos, cuando lloraron sobre mi hombro y lo mojaron con las lágrimas de la decepción de un amor, o cuando lloron ya no sobre mi hombro sino riendo y gritando por la alegría de vivir. Cuando anduvimos horas y horas aplanando calles sin ningún sentido, cuando nos sentamos para ver el atardecer sintiendo la brisa sobre nosotras mientras conversábamos sobre algún tema banal; todo esta cada vez más vivo, cuando acaricio el inventario de nuestros recuerdos. Con unstedes estuve cuando me caí, y ustedes me recogieron. Con ustedes estuve cuando se cayeron, y también las recogí. Vinieron hacia mí con el corazón roto, contándome lo que les hizo "él", y yo con mi botiquín de primeros auxilios y un poquito de cariño, traté de pegarles los pedacitos que estaban botados. Y claro, ustedes cayeron de nuevo, siendo que les habían advertido que las heridas no estaban bien cerradas. Pero bueno, para algo estamos las amigas: para entender todo.
Yo muchas veces fui la que necesitó de su ayuda. Y ustedes también me curaron. Con tan solo escucharme, ya me curaron. Ustedes me enseñaron alguna vez que la vida es para vivir, reír, soñar y aprender.