lunes, 24 de agosto de 2009

¿Qué valen la pena? Y, claro. Todos los problemas que te aparecen instantáneamente después de decir que SI, valen la pena. Una va a decir que SI, y sabe lo que le viene junto al SI: Los males entendidos, las escenitas de celos, los caprichos, las críticas. Y dice SI aún sabiendo que todo esto siempre pasa, dice SI sabiendo que va a enamorarse, que va a volver a sufrir, que en el amor siempre alguien termina peor que el otro, que los miedos, que la confianza, que si me deja, que si me ilusiona y termino sola, que me gusta más/que me gusta menos, que no me entiende, que me llama mucho, o no me llama nunca, que me hago la cabeza si sale solo: ¡TANTOS PROBLEMAS! El amor es así, va acompañado por la agridulce sensación de constante felicidad y tristezas, y si es verdadero, si es amor real, más instenso es todavía. Pero sin embargo, a pesar de todos estos problemas, todos terminamos apostando al amor y decimos SI y sabemos que nos vamos a llenar de problemas, pero hermosos problemas. ¿Qué valen la pena? Y, claro. Porque los problemas, no abarcan ni una pequeña parte de lo que él nos hace sentir.